Empecé terapia. Y lo que me dijo el imbecil de mi terapeuta, el enfermo ese que Dios sabe como mierda tiene un título universitario, es que me conviene empezar un diario para soltar lo que me pasa. Que es bueno que escriba cosas que pienso o que me pasan, cuando me den ganas, para que después las veamos en terapia (si yo quiero). Y no, no quiero. Pero igual... escribo.


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Quiero hablarte de mí, Bloggie.
Quiero contarte cosas.
Pero es tal mi pánico de que alguien llegue a conocerme que enriedo todo y doy mil vueltas mintiendo la verdad, transformando verdades a medias en falacias descaradas, tipeando palabras, unas tras otras, para llenar el espacio sin decir nada y confundirte y que nunca sepas quién soy.

4 comentarios:

Soñadora on 15 de diciembre de 2009, 18:07 dijo...

Hola Sabrina, hoy te ví de paseo por mi rinconcito y vine a conocer el tuyo. Pienso que en cierta forma si sirve de terapia esto del blog, empecé como jugando y si hago un balance creo que sirvió de ayuda!
He curioseado todas tus entradas, espero no te moleste!
Y si me lo permites pasearé por acá te vez en cuando.
Besitos,

Zimbon on 15 de diciembre de 2009, 21:01 dijo...

jaja, una declaración genial!
A muchos nos pasa.. bienvenida!

Sabrina on 15 de diciembre de 2009, 22:49 dijo...

Hola Soñadora,

La idea de la terapia se supone es esa, que otros pasen y vean, que asientan y disientan.

Bienvenida. Vení cuando quieras, y traé sueños lindos para convidar.

:)

Sabrina on 15 de diciembre de 2009, 22:50 dijo...

Hola Zimbon,
¿De veras te pareció genial?
Gracias!

:)