Empecé terapia. Y lo que me dijo el imbecil de mi terapeuta, el enfermo ese que Dios sabe como mierda tiene un título universitario, es que me conviene empezar un diario para soltar lo que me pasa. Que es bueno que escriba cosas que pienso o que me pasan, cuando me den ganas, para que después las veamos en terapia (si yo quiero). Y no, no quiero. Pero igual... escribo.


27

La ventaja de tener un trabajo 100% acomodado es que se puede disponer de cierta libertad. Anoche salí con un chico simpatico, demasiado bueno, amable y considerado para que me resulte atractivo mucho tiempo. Demasiado aburrido.

Igual se hizo tarde. Quizá por eso mismo de que es bueno, amable y considerado. Llegué cansada, mentalmente agotada. Y no puse el despertador cuando volví a casa, siendo casi las cinco. Por eso no fui a trabajar hoy. Ya hace rato que dedidí que no voy a poner un gramo de esfuerzo de más en ese trabajo.

Sobre lo de (Fabián, Mariano, Esteban.. qué nombre de mentira le pongo?? Felipe) Felipe... aclaro que volví sola. Me acompañó hasta la puerta, pero no lo hice pasar. No creo que vuelva a salir con él, así que no me dieron ganas de que conozca mi hogar dulce hogar.

Pocas personas pasan esa puerta.

2 comentarios:

casi adulta... on 17 de diciembre de 2009, 12:01 dijo...

lindo blog, te sigo!
beso

Sabrina on 17 de diciembre de 2009, 14:46 dijo...

Hola Casi Aduta,
Con ese nombre pensé que serías una nena y nada que ver.
Igual, pienso que tengo 27, y tenés razón, ni ahí que soy adulta todavía.
:)